¡Para escucharte mejor!

Sirven implantes cocleares a las personas que no oyen muy bien
Silvia Ojanguren
21/03/2018 - 05:18
 

Los implantes cocleares pueden servir a personas que han perdido el oído y a las que todavía escuchan un poco, en especial a quienes tienen dificultad en entender lo que se dice en situaciones cotidianas pese a los audífonos.

La gran mayoría de las personas que tienen un implante coclear se comunican mejor y participan en las conversaciones y otras actividades cotidianas que requieren escuchar claramente, dice el otorrinolaringólogo Matthew Carlson de Mayo Clinic.

Escucha bien. El oído se divide en tres áreas: externo, medio e interno. Las ondas de sonido atraviesan el oído externo y producen vibraciones en el tímpano que, junto con los tres huesecillos del oído medio, transmite esas vibraciones al oído interno.

Dentro del oído interno, las vibraciones pasan por el líquido de una estructura semejante al caparazón de un caracol, conocida como cóclea.

Los nervios de la cóclea contienen miles de cilios (vellos diminutos) que ayudan a convertir las vibraciones sonoras en señales eléctricas que se envían al cerebro a través del nervio auditivo.

Las vibraciones producidas por los distintos sonidos afectan de forma diferente a los cilios, lo que hace que las células nerviosas envíen señales distintas al cerebro y que se pueda distinguir entre uno y otro sonido, indican los expertos de Mayo Clinic.

Silencio… sonido bienvenido. Matthew Carlson dice que “en la mayoría de las personas con pérdida auditiva, los cilios de la cóclea están dañados o ausentes, por lo general como resultado del envejecimiento o de la exposición a ruidos fuertes, así como por motivos genéticos…

“Eso significa que las señales eléctricas no se transmiten bien al cerebro y, como resultado, se pierde la audición. El implante coclear obvia los cilios que ya no funcionan y permite al cerebro percibir los sonidos nuevamente”.

El implante tiene dos piezas, procesador externo que encaja dentro de la oreja y uno interno que se coloca debajo de la piel detrás de la oreja.

El procesador captura y procesa las señales sonoras y luego las envía al receptor que las manda a unos diminutos electrodos colocados directamente en la cóclea durante la implantación del dispositivo.

El nervio auditivo recibe esas señales y las dirige al cerebro, donde se interpretan como sonidos.

Cosas de la ciencia. La colocación del implante coclear requiere de un procedimiento quirúrgico ambulatorio y corto, en el que se hace una incisión detrás de la oreja para introducir el dispositivo.

En la mayoría de las personas, la cirugía ocasiona muy pocas molestias y el riesgo general es bajo.

El dispositivo por lo general se enciende varias semanas después de la cirugía y después de hacerlo, la persona logra escuchar.

 
 
TU REACCIÓN
¿QUÉ TE HA PROVOCADO ESTA NOTICIA?
0
QUE CHIDO
0
QUE PICANTE
0
QUE HORROR
0
ME IMPACTA

CONVERSACIONES EN FACEBOOK